miércoles, 17 de diciembre de 2008

2008 adiós bisiesto

Adiós Bisiesto!
Te voy a echar de menos.
Me lo has hecho pasar mal.
Y bien.
Me has convulsionado hasta el último rincón de mi alma.
Tú,como ser inanimado que eres, no entiendes lo que te digo.
Pero te hago culpable de todas mis desdichas, de todos los miedos y agonías, de todo lo que me has traído durante estos 366 días.
De lo malo y de lo bueno.
Cuando recuerdo mis peticiones del fin de año pasado, veo que no me has hecho caso. Que has pasado de mí.
Probablemente (perdón, seguro!) sabes más que yo de mi mismo.
Y me diseñaste 12 meses para crecer. Para superarme.
Sabías perfectamente que aunque me quejo hasta de mi sombra, puedo aguantar lo que me echen.
Que tengo recorrido y no lo utilizo.
Que tengo poder y no lo cultivo.
Que tengo voluntad y no la ejercito.
Y me has probado.
No creo haber sacado buena nota.
Pero, es lo de menos.
No me hubiera sentido orgulloso por haber ganado la partida.
Me basta con estar aquí.
Me basta con saber que sigo en activo.
Que tengo otra oportunidad de vivir más.
De recorrer de nuevo doce meses, de dar desde esta Tierra una nueva vuelta completa alrededor del sol.
¿Qué pasará?
Lo que sea, será.
He tomado buena nota. He aprendido la lección.
Lo que cuenta, es estar. Y estar de forma consciente.
Y por ello, doy infinitas gracias.
Gracias, tiempo.
Y gracias a Buda, a Alá, a Yavé, al Creador de todo lo creado.
Se -bien que lo sé- que un día tendré que dejarlo todo
y emprender “otro viaje”.
No me preocupa.
Ahora sé que lo importante está en AHORA y no en mañana.
Del cual no conozco nada.(para muestra tú, mi querido 2008).
Pasarán otras cosas y, si el que tiene el interruptor de mi vida lo quiere y lo desea, veré y viviré nuevas cosas, nuevas aventuras, nuevos desafíos.
Para seguir aprendiendo. Para seguir viviendo.
Y cuando suenen las campanadas que te matarán sin compasión, haré nuevos propósitos, forjaré nuevas esperanzas y haré la oportunas peticiones para que se cumplan.
Pero, créeme.
No voy a olvidarte así como así.
Hemos estado juntos 366 días.
Y me has marcado a fuego.
Y siempre te recordaré.
Para mal.
Y para bien.
Adiós bisiesto.
Has sido raro, tempestuoso y castigador.
Pero aún así, me has hecho mejor.
Gracias.

No hay comentarios: